l Jardín del Generalife del siglo XVIII y el Jardín de Invierno del siglo XIX, auténticas joyas a descubrir por el visitante, ofrecen la posibilidad de disfrutar de árboles centenarios: araucarias, magnolios, cipreses, un cedro del Líbano y diferentes tipos de palmeras como kentias, washingtonias, datileras, roebellini, butia capitate.

Además de buganvillas, jazmines, celindos, gerberas y otras plantas que conviven con la arboleda aportando su color y aromas que se albergarán en  la memoria del visitante. La escalinata que une los dos jardines es de una belleza única y culmina con dos grutas de coral. Éstas y otras fuentes del jardín, adornan los paseos e incorporan el agua como elemento mágico de paz y armonía.

   
   jardin-01g