
El Lugar
Un siglo de historia. Dos jardines únicos en el mundo.
La historia de los Bates
Siglo VIII
La alquería árabe
Importante alquería en época musulmana. Contaba con una alcazaba, muralla, fábrica de azúcar, alberca para cocer lino y el Molino de Bates. Un acueducto subterráneo cruza aún hoy la finca.
1492
Tras la conquista de Granada
Las tierras de Bates el Viejo fueron compradas por Francisco Ramírez de Madrid, Secretario Real, Capitán de Artillería y Conde de Bornos. Sus descendientes fueron propietarios durante varios siglos.
Siglo XVIII
El jardín botánico
La familia Jiménez Caballero adquiere la propiedad y erige una mansión y un jardín botánico. Algunas de sus plantas fueron traídas por el general Hernández de Velasco, héroe de la guerra de Cuba.
1898
El palacete colonial
José Jiménez Caballero, alcalde de Motril y parlamentario en las Cortes, edifica el palacete colonial de estilo italiano. Crea el Jardín Romántico Italiano (Jardín de la Luna) conectado al jardín anterior por una gran escalinata de mármol travertino flanqueada por grutas de coral. Los hierros de la finca se dice que fueron comprados a Gustave Eiffel.
Siglo XX
Huéspedes ilustres y abandono
La finca acoge diversas personalidades del mundo de la política y la sociedad a lo largo del siglo. Posteriormente queda completamente abandonada.
1993
La restauración
Mariperta Martín Feriche compra la finca en ruinas y la restaura con la ayuda de sus cinco hijos.
1998
Reapertura
En su centenario, tras una intensa restauración, la casa reabre sus puertas como alojamiento rural y lugar de celebraciones.
2006 · 2008
Reconocimientos internacionales
La revista Télva elige Casa de los Bates como uno de los diez sitios más románticos para casarse en España (2006). Condé Nast la elige entre las cinco mejores casas de huéspedes de Europa, premio recogido en Londres (2008).
Los jardines

Jardín Botánico — Siglo XVIII
Algunas de cuyas plantas fueron traídas por el general Hernández de Velasco, héroe de la guerra de Cuba. Araucarias, magnolios, cedro del Líbano, palmeras centenarias.
Araucarias, magnolios, un cedro del Líbano, cipreses, palmeras de múltiples variedades: kentias, washingtonias, datileras, roebellini, butia capitate...

Jardín Romántico Italiano — Siglo XIX
Creado por José Jiménez Caballero en 1898 para sus invitados. Conocido como el Jardín de la Luna o de Invierno. Buganvillas, jazmines, celindos.
Buganvillas, jazmines, celindos, gerberas y otras plantas que conviven con la arboleda aportando color y aromas que se alojarán en la memoria del visitante.

La escalinata
Mármol travertino y grutas de coral
Une los dos jardines con una belleza única. Construida en mármol travertino y flanqueada por dos grutas de coral. El agua corre por fuentes que incorporan la paz y la armonía al paisaje.
Fuentes que adornan los paseos e incorporan el agua como elemento mágico de paz y armonía. Bajo la mágica luz de Andalucía, el jardín se convierte en el escenario más bello para cualquier celebración.
El palacete
Palacete colonial de estilo italiano construido en 1898 por José Jiménez Caballero, alcalde de Motril y parlamentario en las Cortes. Los hierros de la finca se dice que fueron comprados a Gustave Eiffel. Catalogado como Patrimonio Civil de la Ciudad de Motril.
Los salones, espaciosos y con chimeneas, son los lugares ideales para la conversación y la lectura. La presencia de la música envuelve el ambiente de forma placentera y sosegada. Se integran en la decoración diversos objetos familiares que aportan al lugar un estilo muy personal.
Reconocimientos
Condé Nast · 2008
Una de las 5 mejores casas de huéspedes de Europa
Premio recogido en Londres
Télva · 2006
Uno de los 10 sitios más románticos para casarse en España
Nuestra historia
Una casa con vida propia
Casa de los Bates nunca se creó simplemente para ser admirada. Era un hogar.
A lo largo de generaciones, sus salones, jardines y terrazas se han vivido, cuidado y compartido, guardando recuerdos familiares junto a las capas más antiguas de historia que dieron forma a la finca.
El palacete terminado en 1898, los jardines históricos y las huellas del pasado árabe de Andalucía cuentan una parte de la historia. Las personas que han preservado la Casa, que han vivido entre sus muros y que han transmitido su cuidado de una generación a la siguiente cuentan la otra.
Hoy, Casa de los Bates sigue siendo una finca familiar viva. Abre sus puertas a huéspedes y celebraciones, pero su carácter nace de algo que no se puede recrear: una casa con una historia que nunca ha dejado de vivirse.
Preservada, no recreada
La Casa ha evolucionado con el tiempo sin perder los elementos que le dan su identidad. Arquitectura, jardines, recuerdos familiares y detalles históricos conviven en lugar de pertenecer a una sola época.
Esa continuidad es lo que diferencia a Casa de los Bates de un espacio creado para eventos. El patrimonio estaba aquí primero.
Los jardines y la huerta
Los jardines y la huerta no son un decorado de la Casa. Forman parte de su historia.
De carácter botánico y romántico, se despliegan alrededor del palacete entre plantaciones centenarias, paseos en sombra, terrazas, zonas de huerta y vistas cambiantes. Su belleza no está en la perfección, sino en el tiempo: en las capas, la escala y la serena sensación de permanencia que solo una finca con historia puede tener.
La familia detrás de la Casa
Durante generaciones, cuidar de Casa de los Bates ha significado mucho más que mantener una propiedad. Ha significado proteger el carácter de un hogar familiar y preservarlo para quienes vendrán después.
Hoy, ese mismo espíritu continúa mientras la Casa entra en un nuevo capítulo: recibiendo a personas de todo el mundo sin dejar de ser, inconfundiblemente, ella misma.
En la prensa
Más allá de sus huéspedes y celebraciones, Casa de los Bates ha despertado el interés de la prensa y los medios españoles por su historia, sus jardines y su carácter.
Casa y Campo
Reportaje
El País — Aguilar
Prensa nacional
Ideal
Prensa regional
Canal Sur
Televisión regional